domingo, 5 de abril de 2020

04/04/2020

cuatro de abril del dos mil veinte.

tuve un sueño premonitorio. se trató de un sueño que me avisaba que el último cabo suelto estaba por ser atado.
ella me disculpó. recuerdo estar en un hotel muy bonito y de apariencia lujosa. quise entrar a bañarme al jacuzzi, pero no me dejaron al indicarme que no me tocaba bañarme a mí ese día. me quedé esperando afuera y de pronto ella aparece. me avisa que se va. ¿me conoce en sueños? yo me quedo extrañada y a la vez siento ganas de decirle muchas cosas antes de que ella pase a retirarse del hotel.

-ya me voy - me dice.

se despide y yo la detengo por un brazo. al instante dejo salir mis sentimientos.

-discúlpame por lo que hice.

le pedí eso y la abracé y ella correspondió a mi abrazo. no está molesta conmigo. en sueños no me odia. aceptó mis disculpas mirándome atentamente. no me disculpó por compromiso, sino que me disculpó sinceramente.

se volvió a alejar, dispuesta a irse ahora sí. en verdad sentí muchas ganas de decirle más cosas y mis sentimientos me ganaron una vez más, así que la detuve de nuevo por el brazo y mirándola a los ojos le dije "el único amor de tu vida es tu hijo" y en mis sueños ella era consciente de eso porque la última parte "tu hijo" también fue pronunciada por ella. eso me dijo que ella sabe a quien quiere de verdad y eso me tranquilizó un poco.

se volvió a alejar y sentí que no era suficiente. necesitaba hacerle saber que no me alegraba de su partida, que no iba a correr a los brazos de su pareja solo por saber que ella se iba, quería que ella sepa por todos los medios y posibilidades que yo nunca más iba a hacerle daño ni a ella ni a su hijo. toda esa mezcla de emociones y sentimientos me pasaron en un corto periodo de tiempo en lo que ella se alejaba de mí y volvía a emprender la marcha por la salida.

ese sueño fue un acuerdo tácito. esto ya no volverá a pasar. ya no dejaré que pase. desde hoy 05 de abril del 2020 ella y yo llegamos a un acuerdo y además yo entendí qué es lo mejor para mí.

a ella le aseguro que nunca más volveré a faltarle el respeto.
y a mí, me aseguro que haré todo lo que esté en mis manos para superar ese episodio horrible de mi vida. voy por buen camino, eso lo sé, pero aún no es suficiente. aún falta un huevo para lograrlo.

no volveré a ser una estúpida que crea estupideces de otro estúpido.

esto se acabó aquí. no quiero volver a saber nada de ellos dos.

que desaparezcan de mi vida para siempre y yo volver a tomar las riendas de todo.

fantasmas del pasado, no volverán a ser invocados.

significa que están muertos. sí, eso. desde hoy, esas personas están muertas para mí.





sábado, 22 de febrero de 2020

Carta a profundidad, de una persona con amor a una persona sin amor, que la vida juntó y hoy el destino resolvió


Me tomé mi tiempo para escribir estos siguientes párrafos pensados en tu persona, en qué pasó y cómo acabó. Coincidentemente, es mi primera entrada del presente año, el mismo en el cual me tracé superarte por fin.

Atrás quiero que queden las idas y venidas. Yo me quiero ir y no volver. Pero también sé que no soy tan fuerte por el momento y eso quiere decir que si tú regresas, puedes echar todo a perder. Tengo miedo de que regreses y derrumbes todo lo que estoy construyendo por mi cuenta.

Contigo viví muchas experiencias nuevas para mí. De alguna manera, fue genial conocerte. Durante toda mi vida estaba esperando algo que inyecte novedad en mis monótonísimos años. Hasta el 2018 todo fue tan tediosamente predecible que volteo atrás y digo, cómo pude aguantar cargar sobre mis espaldas esos años insufribles y aburridos. Finalmente llegó el 2019, hice mis maletas y partí a esa ciudad que durante toda mi vida, hasta entonces, era considerada la ciudad más hermosa que podía imaginar. Se hizo mi lugar de residencia desde los últimos días de abril hasta los primeros días de diciembre del año pasado. En ese periodo de meses, sentía que nada más novedoso podía suceder en mi vida. Un año más, solo se trataba de un año más. Hasta que llegó el mes de junio.

No recuerdo exactamente en qué fecha comenzamos a hablar por esa preciosidad de algoritmo tecnológico que colocó la foto de uno y otro antes nuestros ojos, afirmando que nos gustamos mutuamente y queríamos conocernos. Lo que sí recuerdo es que nuestro encuentro iba a darse un 10 de junio, pero que por decisión del azar, se retrasó una semana más, hasta el 17. ¿Cómo no supe leer el lenguaje del universo con ese hecho? El 10 de junio, yo me encontraba tomando una ducha para posteriormente salir a su encuentro en la plaza San Antonio e inesperadamente recibí una llamada que ya daba por imposible: una propuesta laboral. Debía ir de una vez a la cita sino perdería esa oportunidad de trabajo. El universo me estaba diciendo a gritos que no era lo correcto ese encuentro, que el mismo no debía darse, que eso no debe ser y debía ocuparme de otros asuntos. Pero no le di respuesta a la llamada de atención del destino y nos vimos el 17 sin falta.

Ese día marcaría el inicio de una de las historias más enredadas que pude haber vivido. Y si ahora sigo recordando todo y dedicando una entera entrada a esto, es porque necesito sacármelo de encima.

Desde esa fecha comenzaron las idas y venidas. En el tercer encuentro, él me hizo daño y me alejé. Esa fue una segunda llamada de atención que yo, como era de esperarse, pasé, olímpicamente, por alto. Volvimos a vernos más veces.

En cada ocasión que nos veíamos, era un ligero contacto e iniciar la batalla más feroz entre las sábanas y mantas de la habitación número 11. Era sorprendente cómo no nos conocíamos lo suficiente, sin embargo, juntos los dos lo sabíamos todo. Yo era feliz en la mayoría de esos momentos. Otros no lo era. No siempre fue genial. No todo fue genial. Comencé a confundirme, hice tonterías, me sentí vacía y llené ese espacio sobrante con otras personas: Fabricio y Juan Sebastián. El segundo, probablemente el mejor amante que pude tener hasta ahora a mis veintitantos años de vida. Después de vivir noches y tardes desenfrenadas con esas personas, llegó setiembre y con ese mes, la pesadilla.

¿Mencioné que la química sexual era interesantísima? Pues lo era. Él escorpio y yo acuario. Qué locura de compenetración. Y en verdad resultaba una locura estar con él. Una vez lo hicimos en su consultorio, en una pequeña colchoneta que servía para el descanso de los niños que eran sus pacientes. Maldita sea, fue tan bueno y a la vez tan impúdico. Si algún día llega a saberse esto, le alego la plena responsabilidad a su persona de tan deplorable y poco ético acto que demuestra su bajo profesionalismo para con la institución, que es una clínica muy conocida en este país por la ayuda social que brinda a pacientes menores en situación de pobreza que no pueden costearse caros tratamientos en salud.

Con él también viví otras nuevas experiencias. ¿Se saben esa canción de Taylor Swift, I knew you were trouble? Hay unas líneas mágicas que dicen so shame on me now, flew me to places i've never been, so you put me down. Esa canción fue una de las muchas que me salvaron de un agujero al cual caí cuando pasó lo peor, pero eso va más adelante. Como sea, él fue un problema entero, su persona por sí sola era un problema y tal y como dice la canción, lo que lo hace más detestable es que encima me llevó a "lugares" que yo nunca había conocido. Con él viví lo prohibido, con él exploré más el sexo, con él tuve que tomar la postday por primera vez. Fueron huevadas, pero ese tipo de huevadas que te gusta repasar en tu mente porque de alguna manera le inyectaron algo, ese faltante, a tu vida. Por fin tenía algo para contar, comencé a vivir experiencias nuevas y me sentía viva. Estaba haciendo cosas que no pensé que iba a hacer y siendo joven, en la máxima plenitud de mi juventud, los hechos le caían tan bien a mi salud mental y, ¿por qué no?, física también.

No sé si coincidamos, pero para mí, la mejor vez fue la segunda. Si mis cálculos no me fallan, debió ser el 24 de junio. Ese día, me encontraba en mi punto máximo según mi calendario. Y él me llevó a un nuevo lugar, nuevamente. Ese día experimenté qué se siente venirse en una mujer. En ese momento, fui feliz. En ese momento, no tenía duda y quería continuar con lo que sea que estábamos empezando ambos, sin saber que había aceptado ser partícipe de un juego muy peligroso. Recuerdo que él me decía que yo solo repetía que era una persona fría sin serlo para que no salga lastimada después. Quién iba a imaginar que él solo me estaba advirtiendo, o a lo mejor, burlándose, no lo sé.

En setiembre, la canción que mencioné líneas más arriba de Taylor Swift, tomó un significado clarísimo. Ese mes me hundí y a la vez me pude sacar de ahí yo sola. Ese mes descubrí lo que él ocultaba y al mismo tiempo descubrí lo que yo ocultaba y que era que me gustaba. Lo supe inmediatamente después de ser lastimada. Una pareja y un hijo, pequeño él, de menos de dos años. Me pasó eso de "Yo no renuncié a ese amor; me despidieron" jajaja. Fue tan cierto. Yo fui despedida porque jamás quise irme. Enviaba mensajes que nunca llegaron a su destinatario porque fui echada de su vida al saberse mi presencia. Ella supo de mí y ambos me echaron. Las noches fueron una tortura y mi cama sabe cuántas lágrimas derramé, además del deseo jamás realizado de tenerlo una vez más porque en mi mente no cabía la idea de que se vaya así, sin más, sin tenerme preparada y echándolo de menos. La frustración fue poderosa. No aceptaba que se haya ido, pero no podía hacer más. No iba a hundirme más. Estaba viviendo sola y nadie me cuidaba ni veía por mí más que yo. Y por siempre la peor parte de todo ese infierno que empezaba a cernirse sobre mí será que en ese momento descubrí que él me gustaba y no podía hacer más por rechazar ese sentimiento.

En esos días, mi mayor fortaleza vino de mi mamá, a quien no le conté nada para no angustiarla, quien es la persona que me ama más que a nadie y gracias a su existencia puedo decir que a donde sea que yo vaya, siempre tendré a alguien que espera por mí <3. Otra persona de gran ayuda para mantener mi ánimo arriba fue mi compañera de trabajo, Mariana, a quien tampoco le conté nada, sin embargo, cada día se las arreglaba para darme unas muy bienvenidas risas. Por último, mis mayores menciones honrosas, las mujeres que me acompañaron en esas mañanas que me alistaba para irme a trabajar, llenándome de empoderamiento, seguridad y felicidad con tan precisas letras que yo vociferaba a todo pulmón sin importarme que a los vecinos les espanten mis gallos: Taylor Swift, Ariana Garande, Shakira, g-idle, mamamoo, blackpink, jennie (bp), todas fueron indispensables para tratar mi ánimo con tan poderosas letras que hasta el día de hoy disfruto tanto y no puedo evitar esbozar una sonrisa de satisfacción tipo WIN cuando suenan en el reproductor.

Con el paso de los días, mi vida comenzó a tomar nuevos rumbos. Seguía viviendo sola a kilómetros de mi casa en la capital, tan solo hablando por teléfono con mi mamá o mis amistades. Conocí a una persona con quien viví un amorío tan intenso y a la vez extraño, sin dejar de ser una suerte de salvavidas, un bota o un flotador para mantenerme en la superficie en el plano sentimental. Pensaba en él menos y más pensaba en otras cosas. Dejé de sentir ansiedad de encontrarlo en la calle. Ya ni me importaba. En otras palabras, había encaminado por vasto recorrido la ruta de la superación y puta lo estaba haciendo de maravillas porque así lo sentía. Intercambié muestras de atracción y deseo con dos personas distintas, conocí a un par de chicos más con quienes viví otras experiencias, siendo una más intensa que la otra, con tocamientos y sudor. Monté por primera vez en motocicleta con alguien llamado Luis y luego con el chico que me mantuvo en amoríos con su persona, Héctor. Estaba VIVIENDO.

Pero algo siempre me hacía falta. Y descubrí qué era cuando ocurrió que los lugares comenzaban a ser adornados por la temática navideña. Con ello vino la nostalgia y extrañé mi hogar. Ya todo estaba hecho, todo estaba pactado, todo estaba calculado, pagado, planeado, ordenado, empacado y decidido. Y no. No pudo ocurrir de la forma en la que voy a redactar a continuación.

Cuando te propones superar a una persona, siendo consciente de que tú, en primer lugar, no quisiste eso, el trabajo que tienes por delante se vuelve muy arriesgado. ¿Por qué? Porque ese muro bonito que vas a construir puede venirse abajo solo por una causa y que para maldición tuya, no está en tus manos poder controlarla. La única causa que podría hacer que tu muro bonito se venga abajo es él, esa persona, ese ser que te hizo daño y te expectoró de su vida sin que tú quisieras ello. Y tu muro se cae porque su edificación depende de si él decide regresar o no. No tomé en cuenta eso y para cuando él decidió volver, dejé que destruyera mi muro.

¡Fue tan injusto!

¡Es tan injusto!

¿Cómo es que una persona que te hizo daño puede regresar cuando desee y volver a meterse en tu vida? Los sentimientos no deberían existir. Si tan solo yo hubiera sido la que me hubiese marchado, siento que hubiese sido diferente.

Cuando él regresó, supe que mis sentimientos seguían ahí. Pero claro que seguían, pues yo no lo había terminado de superar, sino que me hallaba en ese proceso y vaya que me estaba yendo tan excelente. ¿Por qué tuvo que volver? ¿Él no habría regresado si yo le hubiese pedido que no lo hiciera por mi bien y para poder terminar de superarlo? Lo dudo, pues es un egoísta. Probablemente una de las personas más egoístas que jamás haya conocido. Así que de todos modos, había vuelto a atraparme en la red de daños y mentiras.

Recibí llamadas insistentes, a las cuales no respondí. Me encontraba en mi cuarto, con mi equipaje hecho al 90 %. Eran aproximadamente las diez de la noche cuando envía un mensaje y me dijo que era él. Ocurrió una llamada de dos horas en promedio, me sentí vulnerable por el sentimiento que aún perduraba. Y sí pues, sentí deseos de volver a verlo. Y acepté su invitación como a la medianoche.

¿En serio estás haciendo esto?, me cuestionaba cuando me encontraba dentro del taxi rumbo a un departamento en el que él se hallaba cuidándolo por unas amigas de su trabajo de ese entonces en la clínica conocida que ya mencioné.

Nunca debió pasar. Yo nunca debí aceptar salir a esas horas a la avenida y buscar un taxi. Cuando una persona se va de tu vida, vuelve para mal. Esa noche, pasaron muchas cosas. Invadí por unas horas hasta el amanecer un departamento sin consentimiento de las dueñas, intercambié gustos musicales, charlé con el susodicho, volteé a mirarlo y no sentí rencor. Era como la primera vez. Todo funcionaba así siempre con él, como una primera vez en la que simplemente nos dejamos llevar, conversamos de cosas sin transcendencia, jugamos, nos tocamos, reímos y nos besamos. Fue una experiencia de dos lunáticos, pero aclaro que él más que yo. Y si algún día esto sale a la luz de tus ojos, quiero que sepas que me llega al pincho que tú no lo hayas sentido como yo, ya que para mí fue hasta demasiado irreal. Que estés riendo tan cerca de una persona y de la nada, sientas que debes acercarte y besarla. Toda mi vida creí que esos momentos solo sucedían en películas o cosas así de ficcionales, hasta que lo viví y me gustó lo vivido. Lo siguiente que pasó es de esperarse. Bordeando las 2 o 3 de la mañana  tuvimos sexo encima de una colchoneta para niños, al lado de una ventana llena de polvo y como única espectadora, una coneja llamada (y extrañamente siento que nunca olvidaré su nombre) Cleta.

Cuando terminamos, que por cierto no tuve que esperar mucho como siempre .l., descubrimos esa ventana y luego de ser empapados de polvo, vimos el cielo. Y qué hermoso cielo el que posee esa ciudad y quién tuviera la dicha de observar esa noche estrellada cada día de su vida. "Voy a extrañar este cielo", fue así cómo le anuncié mi partida  de la ciudad. Ya tenía mi boleto comprado y programado para la tarde de ese día. Ni él lo vio venir y lo extraño de todo es que no me sentí mal al anunciar mi regreso a mi casa. Tal vez después de todo esta atracción que sentía hacia su persona fue por esa chispa increíble que saltaba de mí hacia él y convertía todo el momento en una llamarada hermosa llena de pasión. Sentir eso era tan excepcional, tan genial y tan atractivo y creo que solo era eso. O quien sabe, tal vez sí me gustó de verdad, solo que después de cómo sucedieron las cosas, algo cambió en mi forma de verlo y ya nada iba a volver a ser igual. Una parte de mí sentía cero remordimiento por dañarlo, mientras que la otra parte estaba feliz de volver a haberlo hecho con él y haberlo tenido acariciando mi cuerpo, besándolo y durmiendo a su lado. Esa noche que dormimos juntos, él roncando como mierda como siempre, no lo abracé como en todas las veces que dormimos juntos en la habitación número 11. Ni siquiera lo planeé, sino que esa actitud se dio naturalmente. A mi cuerpo simplemente no le nacía abrazarlo, acariciarlo o hacerle masajes en el cuero cabelludo de forma cariñosa. Yo era diferente incluso ante mis propios ojos.

De cierta forma, resulta triste revisar nuestra historia y darse cuenta en cómo acabamos portándonos en uno con el otro. Las mejores historias cuentan con pésimos finales y aquí un ostentoso ejemplo.

Los rayos solares aparecen desde temprano en esa ciudad, así que cuando salimos de ese departamento, los testigos pudieron vernos caminando por la avenida sin dificultad, quedamos grabados en la memoria de sus ojos y nada ni nadie podrá negar que estuvimos juntos. Yo sé que lo que él más querrá será borrar mi persona de su historial, pero solo de las veces que caminamos fuera con las personas a nuestro alrededor, mas no creo que necesite borrar los recuerdos de lo que sucedía cuando estábamos a solas. No hay razón para hacerlo. Eso siempre se  quedará como un bonito u horrible recuerdo, depende de nuestro humor del día en que estemos rememorándolo. Pero que nunca se entere nadie de qué sucedía entre ambos, ni siquiera ninguno de los dos debe enterarse de lo que sucedía en nuestras personas cada vez que estábamos juntos.

Hasta la fecha, no volvimos a vernos. Y hasta hace menos de un par de semanas aproximadamente que decidí borrar su contacto de mi celular, pues los mensajes y las llamadas sí continuaron. Luego de haber pasado esa noche juntos en el departamento, parecía como si en su cabeza cabía la idea de volver a la misma rutina de siempre de volver a vernos para disfrutar del divino tesoro llamado juventud loca y promiscua y que esa idea estaba bien. Que con la madre de su hijo pequeño todo estaba mal y que prácticamente estaban separados, mas otras fuentes me indicaban que eso no era así, sin embargo, podía comprenderse su comportamiento por ese miedo que puede sentir un padre joven e inexperto de que le quiten a su hijo por culpa de su cabeza caliente de hijo de puta. Él fue un completo hijo de puta, una mierda, un imbécil, un patán y un déspota asqueroso. Ninguna mujer merece tal persona y no quiero que ninguna sufra por mi culpa y menos alguien a quien le dañé inconscientemente el orgullo de mujer. Hay momentos en los que me siento mal por esa mujer y por su pequeño y no sé cómo arreglar las cosas. Y se me ha formado una especie de trauma a la vez porque nunca, en toda mi perra vida, me imaginé a mí afrontando este tipo de caso en donde aparece un mensaje en mi celular de una persona que no conozco reduciendo mi persona y mis logros a un solo apelativo: "la otra". Y todo esto fue culpa de ese innombrable. Es a partir de ello que llegó un momento en que resolví que yo no merezco nada de esto y que debo botarlo yo a él o nunca acabará este maltrato hacia mi persona.

Mi mamá me dijo que debo quererme a mí misma, la vida me enseñó que debo quererme mucho a mí misma, mensajes anónimos que una encuentra en las redes sociales nos dicen que nos amemos a nosotros mismos. Entonces, debo ponerme de prioridad a mí y cuidarme a mí porque si yo no me cuido ni cuido mi corazón ni mi estabilidad emocional, ¿quién lo hará?

Ver lo que hacía, fotos suyas, recibir mensajes que no pedía, chocarme con su foto cada vez que revisaba quién había visto lo que yo publicaba, además de ponerme ansiosa cada vez que él demoraba en ver mis publicaciones, no me estaban haciendo bien. Influían en mi ánimo para todo el día y tuve miedo cuando afectaba mis ganas en el trabajo. Me dije, ok, ponte una fecha para eliminarlo de tus contactos. Pero esa fecha se iba posponiendo un día, otro día y más días. Me dije, ok, tienes que ser fuerte, tener fuerza de voluntad, desahuevarte. Vuelve a poner una fecha más y esta vez cúmplela. Y cuando lo hice, vino una pequeña tranquilidad. Se había acabado. ¿Se había acabado? Dos días después, recibí su mensaje preguntando si ya había sido bloqueado. Tuve un pequeño momento de nerviosismo y archivé de nuevo esa conversación. Y actualmente, ruego porque él no decida volver a mi vida, porque si lo hace, derrumbará mi muro nuevamente, y este muro está apenas erigiéndose y cuenta con materiales baratos. Es pésimo a comparación del anterior, pero tampoco es tan malo, pues me empieza a dar un poco de resguardo.

La sensación de peligro, si bien va aminorándose, no desaparece. Hay días en que lo echo de menos y son en esos momentos de vulnerabilidad que pienso muchas cosas, entre ellas, recuerdos. Los recuerdos me dejan en un estado de frustración como también me dejan con un tremendo vacío por dentro. Me siento sola y necesitada de caricias. Suenan unas canciones y me acuerdo de él. Pienso, ¿me extrañas en algún momento?, pero sé que de nada sirve y me siento tan patética. Todo fue por tu bien, me digo y trato de hacerme sentir mejor. ¿Han escuchado Tocando fondo de Kalimba? Es escuchar esa canción poniendo atención a la letra y sentir que fue hecha para ambos.

Te tengo que recuperar
O de una vez dejarte ir

Hay momentos en que pienso en que lo recuperaré y seré feliz; en dos ocasiones soñé con su persona y en una fue tan real la sensación de la unión de nuestros sexos que fue muy frustrante despertar. Te deseo tanto en ocasiones.

Hay otros momentos en que me repito que esto está bien y debo dejarlo ir. Que con él solo me he ganado problemas y malos ratos. Que no es sano seguir en contacto con alguien que tiene familia y que tú seguirás siendo esa tentación que hace que no haga bien las cosas, así como que su cabeza caliente lo haga cometer tonterías y tú no tienes por qué ser la que lo complazca, ganándote el problema tú y siendo la odiada tú.

Toda esta entrada se resume en un amiga, date cuenta. Y que sin él, hay un problema menos. Ah, y en que debo quererme mucho y lo demuestro si me mantengo así. Solo quisiera tener la seguridad de que él también se mantendrá así. Que por un momento pensará racionalmente y entenderá que es lo mejor.

___________


¿Puedes hacerme un único favor en todo este tiempo que venimos conociéndonos? Nunca te he pedido nada, pero esto será lo primero y te aseguro que lo último que te pediré: No vuelvas nunca más. Si tú haces bien eso, te prometo que yo nunca más apareceré en tu vida. Pero si tú cometes el error de volver, yo también lo haré y juntos volveremos a crear errores, desaciertos, confusiones, líos, peleas, tristezas y karma.

Por favor, solo haz como si nada hubiera sucedido y haz lo que quieras, pero a mí déjame fuera de toda tu mierda. A mí no me metas ni me involucres.

Ya no quiero más problemas. Estoy agotada y encaminada en otros objetivos. Si vas a volver a tener la cabeza caliente, busca a alguien más. Yo ya no quiero más de lo mismo.

Realmente no quisiera volver a encontrarme contigo en la vida.

Realmente he vuelto a sentir que te echo de menos a ti y a todos esos momentos.

Realmente siento que mi capacidad de optar por mí misma y mi estabilidad es mayor.

Realmente te dedico muchas canciones hoy en día.

Realmente dudo olvidarte como dicen las letras, pero sí puedo superarte.

Realmente siento que te voy superando, poquito a poquito cada día, pero está sucediendo.



Me volviste más fuerte, y solo por eso te dedico una entrada enteramente para ti. Sino lo callaría. Sin embargo, este hecho debo presumirlo.

De pronto, las canciones de Taylor Swift que tanto canté en ese pequeño cuarto en el que viví en esa ciudad, cobran mucho más sentido y adquieren tanto peso. Tal y como lo recordaba.










lunes, 4 de marzo de 2019

happiness

Hace unas semanas comenzó a ocurrirme algo que siempre recordaré por toda mi vida.

Y lo recordaré porque fueron unas semanas angustiantes. Me sirvió para valorar el sentido de la responsabilidad que muy descuidado lo tenía.

¿Se imaginan que de un momento a otro te enteres que estás albergando vida dentro de ti cuando recién intentas construir tu propio camino en la vida? Entiendo que para muchas mujeres esto puede resultar magnífico, pero no era mi caso.

No tomé la pastilla y cada vez que lo recordaba, unas tremendas ganas de golpearme por idiota me invadían. ¿Cómo pude dejar que esto me pasara a mí?

Sucedió como a los tres días. Jamás olvidaré ese color rosa que solo me indicaba una cosa, esos mareos, ese cansancio, esa pequeña molestia.

Los siguientes días fueron la completa tortura. En parte porque yo soy de esas personas que detestan tener que acudir al médico. Y yo ya sabía que había una alta probabilidad de que él especialista solo me confirme las enormes sospechas de mi positivo. No lo quería aceptar, así que huí. Huí lejos de esos consejos de acudir al médico. No quería escuchar lo que me iba a decir. En mi mente aún tenía un treinta por ciento de probabilidad de un negativo, así que lo aposté todo a ello. No quería volver la noticia en realidad y eso iba a pasar en el momento en que el doctor lo diga en voz alta: que estaba esperando un bebé. Este hecho aún no era cierto mientras nadie me lo dijera en voz alta, así que no lo busqué. No busqué la oportunidad de que alguien me lo diga con todas sus palabras. Eso no era cierto porque no podía serlo.

Me enfermé más y más cada día. La angustia puede ser un enemigo muy poderoso.

Me alejé de todas las personas. Me alejé de la realidad. No quería nada que tenga que ver con la realidad. Yo seguía en mi negación. Pero una pequeñísima parte de mí me decía que me cuide, que lo cuide, que mi estado de ánimo no le hacía bien. Aún así, otra parte de mí hacía lo que quería porque quería que esta realidad no confirmada se convierta en nada y sea eliminada.

Tenía miedo, así que no permitiré que alguien me juzgue por mis pensamientos. Solo trato de desahogarme y confesar mis sentimientos por este medio.

Yo no lo quería.

En un par de ocasiones le hablé a la luna hermosa desde mi posición en la Tierra, tan solo para pedirle que esto no se dé. Que yo no podía encargarme de esta responsabilidad. Que me ayudara a que no se vuelva cierto.

Habían también momentos en los que me ponía sensible y sentía que la estaba cagando. Que no podía ser tan malo. Que podía hacerme cargo. Que tal vez esto podría animar a mi familia. Un nuevo miembro, ja, ja, ja, qué tal. Tal vez podría cuidarlo, tenerlo para mí porque sería muy lindo.

Pero conforme más me adentraba en mis fantasías de cómo sería encargarme de una vida nueva, el miedo aparecía para bajarme de mi nube y la caída era siempre dolorosa. Me asustaba, me ponía ansiosa, no podía respirar bien y me entraban náuseas finalmente.

Me pasé así muchos días, todo febrero del presente. El peor mes de mi vida. La espera para poder finalmente hacerme un test que sea confiable era tortuosa. Se supone que debía esperar hasta el 25 de febrero.

Tantos días hablándole a Jay, diciéndole que yo solo quería que él sea mi único bebé, que no quería a nadie más. Que no estaba lista para ver mi vientre como las de esas chicas que se volvían madres.

La preocupación era pan de cada día. ¿Cómo mierda se puede vivir así?

¿Se imaginan lo duro que era para mí el resignarme a tener algo que me ligaría por siempre a alguien que no amaba en absoluto? Por eso no podía aceptarlo tan fácil. No lo iba a dejar. Y me convencía así cada día, como un puto recordatorio, que no iba a tener a su hijo. Yo no. Esa persona no iba a ser yo. No lo iba a permitir. Sea como sea yo no iba a dejar que él me convierta en la madre de su descendiente. Porque de dejarlo, eso significaría que nunca me podré alejar de él, que siempre estaremos unidos de alguna u otra forma. Él siempre iba a estar ahí, siempre iba a tener que ver con él. Nunca iba a deshacerme de él. No podía dejar que eso pase tan fácilmente.

Lloré mucho. El 11 de febrero llegué a mi límite. Lo maldije y maldije a lo que sea que me haya implantado esa noche. Cada una de mis lágrimas de ese día tenían sus nombres y maldije la injusticia. No podían hacerme esto. No podía pasar esto. Yo no lo quería. Me tomó casi media hora salir del baño de ese centro comercial, pues mis ojos ya no estaban tan hinchados ni rojos.

Fue horrible porque me cansaba rápido, me sentía hinchada y pesada. Y temía mucho.

No tenía idea de que yo misma me estaba causando esta tortura con mi estado de ánimo. Yo misma me provocaba esas molestias. Todo fue mi culpa; todo estaba en mis manos.

Les decía mirando hacia arriba que ellos eran conscientes de que no lo iba a lograr. Que este no era el momento. Que si hacen que esto pase ahora, no lo lograré y que ellos lo sabían. Y muy bien.

Fueron semanas duras, sin contestar mensajes, desapareciendo de todos lados. Si no fuera por todo el material que encontraba en YouTube, creo que no iba a sobrevivir. Esa plataforma me salvó de una sobredosis de pensamientos de todo tipo: "Overthinking kills your happiness", fue algo que leí por ahí. Y yo no quería perder lo poco de felicidad que me quedaba. Me aferré a ella y esa plataforma de videos me ayudó en el proceso.

Cuando los días se me iban acabando y el primer mes llegaba, la ansiedad fue mayor. Nuevamente traté de aferrarme a la esperanza, con youtube despejando mi mente. Si me estresaba o preocupaba más, podía afectar a que mi periodo me venga si es que ese treinta por ciento era la opción ganadora.

Ese domingo lloré mucho. Ese domingo 24 de febrero que jamás olvidaré. Me revivió la esperanza.

Durante semanas me arrepentí de una sola cosa: conocerlo.

Por eso, luego de haber pasado por toda esa tortura, te digo que nunca más.

No volveré a cometer el mismo error. De esta pude salir bien, mis ánimos volvieron, mis ganas de salir, de ver a las personas, de visitar y salir con mis amistades, mis ganas de responder mensajes, mi salud, todo se me fue devuelto tal y como yo lo pedía día y noche: "Por favor, haz que todo vuelva a ser como antes de conocerlo".

No sé quiénes vayan a leer esto en algún momento, solo puedo agregar que antes de juzgarme, podrían tratar de ponerse en mi lugar. No considero que alcanzo la madurez adecuada para poder hacerme cargo de una responsabilidad tan seria como lo es traer una vida a este mundo. Así que considero que mi comportamiento, mi reacción y mis acciones fueron las adecuadas considerando mi situación actual.



Me preguntaste si había algo más aparte de la razón falsa que te dí para que te alejes de mí: Ya te la narré en todas estas líneas.

Nunca más volveré a pasar por una situación así. Tenlo bien por seguro. Adiós.









domingo, 30 de diciembre de 2018

DESAHOGO; desahogo; d e s a h o g o;


Este año he perdido tanto.

He perdido presencias, materia y alma.

He perdido uniones que creí serían duraderas.

He perdido respeto y confianza. Nada es lo que aparenta.

¿Por qué te fuiste si ibas a ocasionar todo esto a tu partida?

Me siento tan confundida ahora mismo. No sé qué es lo que se supone que debería tomar como verdad.

Tampoco existen verdades absolutas. Nada es lo que aparenta.

Estoy dando vueltas, dando paradas en lugares que creo sentirme segura solo porque no quiero complicarme todo. Porque me da miedo hablar de ciertas cosas. Me da miedo juzgar y acertar. No quiero sentir que pierdo el rumbo una vez más. Solo quiero seguridad. Y tú no debiste irte dejando todo este desastre aquí.

Las cosas están cambiando. Ya no es como antes.

Quisiera volver un año atrás. Yo era feliz junto a mi mejor amigo que ya partió, además, ella seguía aquí. Todo iba bien. Nadie estaba enfermo, nadie se peleaba, nadie lloraba, nadie se alejaba. En cambio, hoy todo es cuestionable.

El día primero de enero quiero irme a otro lado. Quiero ser feliz, volver a serlo luego de tanto drama en este lugar. No quiero visitar su casa porque no me haría bien. Más bien, quiero salir y caminar y sentir que el día es bonito. Pasar un día agradable sin pensar en lo que se vendrá el año que viene. Porque muchas cosas cambiarán el año que viene. Y yo no quiero afrontarlas sin haber sentido la paz y felicidad con anterioridad.

Tanto se viene destapando y ya no quiero saber nada más. Pasan los días y me entero de más cosas y no quiero más.

La vida cuando dejas de ser una niña es muy dura.

Debiste de haber preveido que esto iba a pasar. No debiste irte así. Por qué dejaste que esto pasara. Mira lo que has cosechado. Todo esto está sucediendo por ti. Nada bueno sucedió con tu partida.

Pero, ¿sabes una cosa? El 12 de enero tu nombre estará presente en mi graduación. Todos los sabrán. Y tú tendrás que ver mis logros a partir de ahora, porque siempre que los viva, yo te mencionaré. Y así verás cuánto creceré sin ti. Todo lo que tenga tú lo verás. Y tal vez, solo tal vez, puedas alegrarte al menos una mínima parte por mí. El resto no me importa. Porque eso era lo que me repetías siempre que te visitaba, ¿no? Estudiar, ser profesional, lograr muchas cosas. Y si todo eso que me decías fue en algún momento pronunciado con sinceridad en tu corazón, alégrate por mí.

Alégrate por tu hijo y mi familia, que hizo lo que soy ahora. No tú. Yo no soy tú.

Yo soy y seré siempre distinta a ti. Yo no soy una persona cuestionable.

Yo haré mejor las cosas.

Porque ese es el reflejo de mi familia.

Y gracias por haber vivido siempre indiferente a ella.






lunes, 25 de junio de 2018

Hoy podrías haber cumplido un año más de vida. 

Quería que te quedaras un año más, tal vez dos o tres.

Te lloré muchas veces más aparte de aquella tarde en la que aún permanecías en este mundo.

Feliz cumpleaños, pequeño. Siempre te recuerdo. 

Te prometo esforzarme por no llorar mucho en tu ausencia. 

Nos volveremos a encontrar. Yo te encontraré. Recorreré todo el universo hasta volver a verte. 

040625






viernes, 11 de mayo de 2018

state of loneliness

guess what
nothing has changed
every body seems like so unfair
so far, so far, so far
everything changed but no me
all of them smiling without me


i told you i'm gonna be ok
what a lier, what a fool
i never trust on myself
why would you trust on me anyway
i wanna be happy, but it's so hard
dont wanna leave you behind
missing you is all that i have
even if i cry with you in my head


guess what
nothing has changed
every body seems like so unfair
so far, so far, so far
everything changed but no me
all of them smiling without me


those smiles,
those words
they are so mean
why im still enduring it
right now i'm facing my truth
without you here there's no more love for me
you were the one who loved me
you were the one who felt me
my precious company in this fuckin world


guess what
nothing has changed
every body seems like so unfair
so far, so far, so far
everything changed but no me
all of them smiling without me


one month and i'm still asking the sky
why, again, why
without breathe
your last breath, your last hand
i'm starting to feel sick
where do lonely people go
when there's no place for them?
i'm trying to smile
but no one's answering me


nothing has changed
without you
nothing has changed
wanna comeback?
why are you so far, so far, so far
wanna smile again
i'm trying hard
but there's no help


here i am
feeling alone
completely alone





domingo, 6 de mayo de 2018

12:26 hacia las estrellas

Faltan pocos  minutos, solo minutos, ahora mismo exactamente cuarenta y siete minutos para que se cumpla un mes desde que mi mejor amigo, el mejor de todos, ya no está más a mi lado. 

Recuerdo que el día anterior a su partida fui por mi cuenta y sola a hacer algo. Entré a una iglesia y la misa estaba comenzando. Sé que suena extraño viniendo de mi parte, tal vez estuvo mal, tal vez fue bueno, pero lo hice porque quería asegurarme que él llegara bien a donde se van todos los seres que amamos. Me puse a llorar en silencio y a recordarlo, mientras mis lágrimas se entremezclaban con mis palabras. 

El otro día volví a entrar a una porque acompañaba a mamá, pero de pronto lo recordé. Miré hacia en altísimo techo de la iglesia y me pregunté cómo estaría. 

¿Estás haciéndolo bien ahí arriba? ¿Sin mí? ¿Estás asustado? Espero que no, porque nos volveremos a ver. Yo te buscaré cruzando el universo completito, ¿sí? Porque en verdad quiero volver a verte. No tienes idea el dolor que percibo cuando miro hacia donde solías estar, siempre mirándome, con esos ojitos alzados y bonitos tuyos. Hay noches en las que tu lugar permanece oscuro, sin nadie que prenda las luces y cuando miro hacia allí en ese momento, el vacío me toca el corazón y lo rompe una vez más. ¿Por qué te fuiste? En serio pensé tenerte para cuando me fuera de aquí, pensando, tú vendrás conmigo y viviremos juntos y más viejitos te buscaría un lugar bonito para que descanses. Pero todo se adeltantó y nos dejaste. Quiero dejar de pensar en lo malo y quedarme con lo bueno, pero es difícil. 

Ese día te cantaba en mi mente The Cure de Drunken Tiger mientras te miraba y me sigo repitiendo a mí misma esa línea que dice "algún día mi triste corazón sonreirá nuevamente" porque quiero creérmelo. Lo que deseaba tanto cuando te miraba cantándote esa canción era que permanecieras así, a mi lado, pero no mal. Te quería ver feliz, animado, como solías serlo. Lindo y cariñoso. ¿Sabes una cosa? Ya nadie me demuestra cariño, nadie me da un abrazo, una caricia o un recibimiento animadísimo como los que solías regalarme cada vez que llegaba a casa, así sea muy tarde. 

¿Recuerdas ese parque al que fuimos el último domingo que pasaste a mi lado? Fuimos a pasear ese día soleado y bonito. Te gustó tanto el lugar. Ese siempre será tu lugar. Fuimos hace unos días y te recordé, pequeño. También miro el cielo en las noches, porque tu solías estar ahí cuando lo hacía. El patio ahora se siente tan enorme sin tu compañía. El sonido de tus pasitos viniendo, tu carita cada vez que comíamos, mirando hacia arriba. 

Has dejado un enorme y silencioso vacío en mi vida, pero trato de llevarlo lo mejor que pueda. Así que confía en mí. Volveré a sonreír. Y te buscaré y cruzaré las estrellas hasta volver a abrazarte y quererte como lo hacía y a hablarte bonito y tocar tu naricita y sostener tu rostro mientras tu solo sientes que pasaron unos minutos que dejaste de verme. 



"I'll search the universe until I find you again".












martes, 3 de abril de 2018

Dejarlo ir

Hemos vivido una vida juntos. En esta casa eres quien siempre me elegirá pese a todo, el que nunca me juzgará y siempre me seguirá. Siempre me prefieres a mí y me quieres. Nunca me has odiado. A diferencia del resto, soy ideal a tus lindos ojitos color caramelo.

Esos mismos que desde algún día en particular empezaron a opacarse. Ya no brillan como por allá en el 2004 cuando te conocí.

Pronto se van a cumplir catorce años a tu lado y ahora luces cansado, débil, triste. Es por eso que hoy he decidido dejarte ir.

Tu cansancio será compensado, tu fortaleza volverá a ser como la misma que te impulsaba en años anteriores a correr tan incansablemente, sorteando las pistas y carros.

Estoy triste porque tú me cuidabas, me hacías compañía y me volvías loca en ciertos momentos. Debí darme cuenta de que algo así iba a pasar y que algo iba a pasar. Algo te tenía que pasar; habían señales y no quise atenderlas.

Pero ya no más oídos sordos. Hoy sé que es lo mejor y que te quiero demasiado como para seguir así. Hoy sé que lo haremos bien donde sea que vayamos cada uno de los dos.

Crecí a tu lado. Siento como si nos conociéramos una vida entera. Solo era una niña cuando nos encontramos, pasé a ser una adolescente y seguías ahí, ahora siendo una señorita te veo aún ahí, tratando de dar lo mejor de ti.

Tomé una decisión, luego de muchos malos momentos. No quería oírlo antes, pero ahora ya es momento de esto.

Extraño verte sonreír. Extraño verte fuerte. Extraño escucharte. ¿Por qué siempre debe ser así?

Eres lo mejor que el 25 de junio del 2004 me dio.

Te quiero muchísimo, W.








lunes, 2 de abril de 2018

Personas

sigo rodeada de personas, personas que me ven a diario
personas que me conocen muy mal y han visto lo peor y mejor de mí
personas que me vieron crecer y disminuir, caer en lo más bajo y mantener el ritmo
se podría decir que somos cercanos.
pero sucede que me sigo sintiendo tan ajena cuando nos reunimos los cuatro en la mesa
es como si lo negativo se reflejara en mí
y ellos brillan y brillan
y ríen. ellos ríen y comparten cosas
mientras yo, en la tercera silla solo miro a la nada
me siento lejana y empiezo a retroceder
algo brota en mi pecho, algo que duele
me siento distinta y lejana a ellos
no soy como ellos, no encajo con ellos, no soy ellos
y no puedo llegar a serlo.
no dejan de reír y sostener arriba la voz.
no se oye nada más que esas voces
ellos lucirían muy bien sin la negatividad.
hay momentos, solo momentos, en los que siento eso
y se hace mayor.
como si yo condenara su felicidad, su armonía, su sintonía y simetría.
no brillo, yo me apago
y me voy.
me retiro y me pongo a escribir estas líneas de mierda esperando encontrar algo de...
alguna respuesta.
¿podré brillar?
¿podré reír con ellos?
¿podré acercarme?
¿podré dejar de sentirme lejana?
es que duele mucho.
pero ellos son muy distintos.
yo no soy una buena persona.






miércoles, 17 de enero de 2018

ETERNO

doce minutos pasados de la medianoche.

hoy se cumple el primer año desde la ultima vez que te tuve conmigo en esta vida. aun espero volvernos a encontrar en alguna siguiente. por favor, permítemelo. 

ya no lloro como antes, te lo aseguro, es solo que hoy es especial porque te recuerdo y me debes ver así, en este estado. espero que no te sientas mal de saber que cada vez que te recuerdo me pongo así, pero es la verdad. no te preocupes, sigue feliz como lo estás haciendo ahora, yo estoy bien, te lo vuelvo a asegurar.

no te voy a mentir porque de verdad te extraño, ahora más que los demás días desde que por fin me decidí en volver a mi vida sin ti. es ahora cuando más te echo de menos. quisiera una última tarde contigo ahora mismo, que permanezcas conmigo esas horas y me hagas sentir menos sola. 

tú me hiciste sentir menos sola. es por eso que me hiciste muy feliz en poco tiempo. estaba dispuesta a hacer mucho solo por ti. mis futuras actividades eran para poder hacerlo bien contigo. pero cuando te fuiste simplemente todo se sintió mal. todo iba a estar mal. no sé qué tan bien puedo estar haciéndolo sin ti aquí, pero créeme que me esforcé por pasar el tiempo sin ti más en mi vida. yo creo que lo hice bien en este tiempo, sin embargo, aún cuando te recuerdo pasan estas cosas y quiero que te quedes conmigo en mi memoria por mucho y a pesar del dolor no puedo evitarlo y me contengo y antes de que me fije ya estoy llorando.

estábamos cerca al día en que ocurrió y no sé si fuiste tú... quisiera pensar que sí fuiste tú. comencé a sentirte a mi alrededor. lo que me rodeaba y se susurraba me hacía volver los recuerdos hasta ti. mucho de lo cotidiano volvía a chocarme como antes y tú volvías con todo ello. de pronto comenzaba a extrañarte como ahora. te extraño mucho. ahora mismo te estoy echando demasiado de menos. no me creo que sea un año ya. creo que nunca te olvidaré. siempre te voy a querer y a recordar y a extrañar. por donde vaya siempre te voy a recordar.

desde donde estés estarás siempre para mí, ¿verdad? espero que hayas sido capaz de entender mis sentimientos por ti y anticipes lo mejor de mí para ti siempre. nunca te voy a olvidar, nunca nunca nunca nunca nunca nunca. 

jamás me voy a arrepentir de ti. intentaré mucho no volver a ponerme así cuando vuelva a recordarte. discúlpame por esto y por todo. perdóname y te lo ruego millones de veces, por favor. te debo mucho, muchísimo por lo que pasó. tal vez estos momento así me suceden porque estoy pagándolo. te pido me disculpes por volver a ti siempre que estoy débil. 

esta noche vi una estrella a través de las nubes nocturnas. fue la única que vi brillar esta noche. linda, brillante y capaz de provocar una sonrisa como tú. mi estrella favorita. 


esta noche dejaré que me deje llevar lo que alguna vez quiso arrastrarme consigo. 







suena what if god was one of us y mira, esta canción significa mucho. fue la primera que oí luego de decidir volver a mi vida. es tu mensaje. 
qué tal si tú lo eras para mí.
yo creo que lo fuiste.
siento que si lo eres
por eso, quédate conmigo, por favor.




te quiero eternamente. 










viernes, 12 de enero de 2018

cuando era muy niña, tal vez seis o siete años, gracias a una lámina que vi para el colegio, conocí lo que era conceptualmente la paz. Recuerdo que era una lámina con distintas figuras que referían todas al significado de la paz. Incluso mostraban una paloma blanca con un laurel en su pico. Esa imagen es la que más recuerdo y se quedó grabada en mis recuerdos hasta el día de hoy.

Hasta entonces, no era consciente de lo relevante que era el tema de la paz para la humanidad. Pero hoy en día sigo rememorando esa imagen y esos significados en torno a la paz, tratando de hallar coherencia a lo que veo frente a lo que persigo. ¿O perseguimos?

¿Hay ahí afuera más personas que piensen como yo?







No es odio, no es pasar todo lo logrado por donde se te dé la reverenda gana. Nada de eso es mi verdad. Es solo que en una sociedad que no puede gozar de lo mejor de uno, es necesario que se mantenga el orden para ellos. Para los que sobrepasan lo correcto y hacen daño.

Solo quisiera que todo cambiara, que todo se transformara para bien. Que algún día aquella lámina que leí pueda darse por hecho. Pero ves una y otra vez lo que sucede con las personas a las que tienes que confiar todo el futuro de tu sociedad y simplemente te preguntas ¿por qué?

Ya ni siquiera sirve indignarte o salir a alzar tu voz de protesta. Ellos se zurran en ti. Nada de ti está bien para ellos.







Llega un punto en el que estás cansado y solo quieres que esto acabe. No confías en nadie y nadie merece que le deposites tu voto de confianza. ¿Qué haces en situaciones así? No hay escapatoria y si existe, esta se encuentra tan desenfocada, lejos de ti, alejada por ellos.

A veces me quedo pensando, qué tal si... o qué tal si... no, nada de ello les sirve. ¿Para qué entras al juego? En su mayoría ellos solo velarán por sus propios intereses y dejarán lo poco que queda para hacer algo por ti. No dan el mayor esfuerzo en hacer realidad una nueva realidad.

Millones de monedas y millones de olvidados.








Tu sistema no puede ser tan malo, es tu gente la que está mal. Promueve la separación, la indignación, el egoísmo, la especulación. Las opiniones de muchos "enemigos" se forman precisamente porque no muestras lo contrario.








Me duele. Puede ser peor. Porque a medida que a uno le van pasando los años, comprende más. Tengo miedo de comprender mucho más. La sociedad no es lo que de niños vivimos en el aula de clases con la profesora enseñándote los valores. La sociedad sobrepasa eso y te das un gran choque cuando menos te lo esperas. Ya no creas en lo que te dicen, dicen. Saca tus propias conclusiones cuando termines de leer o de prestar atención, dicen.

Por último, ve, sal y sigue lo que estás por empezar. No tengas miedo y lo harás estupendo. La paz no puede ser mundial y tal vez se haya vuelto un privilegio, pero esta existe y puede llegar a más. Tal vez no cambies el mundo, pero cambiarás su mundo, dicen.







lunes, 1 de enero de 2018

Heat

El sonido del feriado interrumpió mi sueño. El calor era intenso. Comencé a dar vueltas en la cama con la intención de huir de él, pero no podía. 

El sueño comenzó a acogerme nuevamente. Ganó al calor y volví a caer en un estado de profunda desconexión. 

Pasaron un par de horas más, calculo. Desperté a medias sin fuerzas en ninguna extremidad. Es en ese momento que me doy cuenta que no llevaba ropa puesta. La colcha me quemaba y los rayos del sol luchaban por atravesar la oscura cortina. 

Dí más vueltas en la cama, pues el calor no me dejaba descansar. Así es, quería seguir descansando. Me doy cuenta de otra cosa. Mi cuerpo entero duele mucho. Me duelen las piernas, me duelen los brazos, me duele la cabeza, me duele el coño, me duelen los ojos y las puntas de mis pies. 

Recuerdo que bebimos mucho antes de entrar al cuarto. Qué suerte para mí que fue ron, sino estaría con náuseas. 

Entre un pensamiento y otro, vuelvo a caer dormida. El calor no me deja, por cierto. ¿Por qué no me quitaba de encima la colcha? Lo hice. Antes de volver a dormirme, empujé a un lado la colcha que volvía tan caliente mi estancia en la cama. Pero no sirvió de mucho. Seguía quemando y yo me acomodaba de todas las formas hasta que volví a dormir. 

Cuando volví a despertar luego de otro par de horas, él había encendido la radio. Killing me softly se oía en todo el espacio, mientras que afuera nada. Me desperté por completo cuando volví a percibir el calor. Me hallaba en posición fetal, sin ropa y luchando contra mis párpados. Cogí mi móvil y vi la hora. Sí que era tarde.

Giré aún en la cama hasta quedar boca abajo y hundí mi rostro en las almohadas. No tenía resaca, solo fatiga y dolor muscular. Y el calor me quitaba las fuerzas. 

No pude más y volví a cerrar los ojos. Cuando desperté, el calor era intenso. Muy enormemente intenso. Me quemaba. Comencé a quejarme y removerme bajo sus brazos y piernas que me aprisionaban y me quitaban frescura. Él quemaba mucho. 

-Mrhm.

-There, there.

Comencé a quejarme más y a removerme más, pero él no lo comprendía. Maldita sea, quemaba mucho.

Colocó su pierna derecha entre las mías y la flexionó para que no pueda librarme de su agarre.

El calor era enorme con sus brazos envolviendo mi cuerpo y su torso pegado a mi espalda.

Calor, calor, calor.

Sus toques quemaban. El calor me quita energía. El calor entra dentro de mis sentidos y no puedo pensar coherentemente. El calor me hace sudar. El calor hace que me queje. El calor recorre todo mi cuerpo nuevamente. Se apodera de mí... 

Su calor.







domingo, 12 de noviembre de 2017

Finished

El 30 de octubre fue la última vez. 

Durante este mes y más semanas concluí una etapa para la cual no creí que podría estar apta aún de concluir. Pero ya pasó y estamos mejor. 

Desde los días que no parecían tener fin en las capacitaciones, hasta el primer día que nos dijeron que habíamos aprobado, pasando por las semanas de salir temprano de casa y almorzar muy tarde, sentir la presión y el estrés hacer hervir tu sangre hasta el punto de empezar a discutir y conocer el peor rostro de las personas. Esa fue la última vez.

Estaba harta, tan harta de todo que en esos momentos me daban más ganas de entrar aquí y empezar a desahogarme como solía hacerlo, pero andaba tan cansada a la vez al final del día que simplemente no podía. 

No sabía si estaba haciéndolo bien o si esto duraría. Pero igual continuaba, como cuando estás caminando por una calle que sueles transitar y por muy distraída que estés, tus pies se mueven solos hacia donde sea que vayas. A mí me pasa casi seguido cuando ando por ahí, mis pies caminan solos y yo solo puedo mantenerme callada. No opino nada y solo continúo porque sé que debo continuar. Así me sentía durante esos días. 

Ya ni se sabía que era dormir, qué era un maldito fin de semana, qué era salir o qué era ir a perder el tiempo haciendo huevadas. 

Ah, ahora me doy cuenta que mi horrible dolor de espalda desapareció mágicamente. Sentía como si mi espalda tuviese un enorme nudo hasta hace unas semanas. Ahora nada. Y si me preguntan por mis sueños, estos han cambiado. No recuerdo exactamente qué soñaba durante esos días, pero ahora mis sueños han retomado su normalidad. 

Es decir, me ha hecho bien acabar con todo eso. Sacas esas personas tan tóxicas de mi vida y de mis contactos. Y decir adiós a mi grupo de trabajo. A un grupo echaré de menos; a otros solo por respeto les di un adiós. Conocí de todo ahí. Y descubrí que esto siempre pasará en todos lados. 

Trabajar para una institución del estado fue una experiencia que tendré para comentar de mi 2017. Lastimosamente, no me llevo lo mejor conmigo, porque los momentos malos son los que más mellaron en mí. Son los que no quiero recordar, pero calaron tanto en mí que desgraciadamente no puedo hacer nada al respecto. 

Quisiera que mi mente sea más fuerte que sus recuerdos y que me ayude a seguir recordando lo bonito de esta etapa que ya acabó y fue una última vez. 









viernes, 22 de septiembre de 2017

{m e t á f o r a s i n m a l i c i a}

Los hombrecillos de blanco que todo lo alivian. Cómo desearía que acudieran a mí con tanta rapidez. Que tomen el camino del tobogán y se deslicen por él hasta conseguir llegar a lo más profundo, atravesando cada rincón que deban y terminen en mi lugar. Porque los necesito para que me ayuden con este dolor. 

Esos hombrecillos de blanco nunca fallan. ¿Por qué no han llegado aún? Los necesito.

¿Debería ir a buscarlos? Me parece haber visto a unos por ahí. Pero debo ser cuidadosa al elegirlos. Porque si elijo mal, cualquiera puede tomarme y llevarme lejos, allá donde no habrá más necesidad de ellos, allá donde el dolor ya no los llama. 

Yo no debo llegar tan lejos.





domingo, 17 de septiembre de 2017

FEAR

but why we can't even feel free to say that we are a completely mess without being scolded. 

i'm having those days where you just feel like you can't win. i wanna stay here in my comfort zone. i don't want something strange in my life but i can't make it work without let a new begin in to my life. 

actually i need to do it, i need to make it happen because if not then i'm gonna be called like the others and that sux and people ask you about your future every time and you don't have a nice answer, something great enough to make them happy. people shout at you without even knowing how much you're trying. and that sux. 

so i need some changes because of them, because of me, because of mine, but at the same time i don't know what i am doing. 

people can be assholes out there and i don't want to be next to them or maybe i don't know... become like them? so is this grow up? i never realized how hard could be when you're an adult.

and the time has no mercy.

everything changes and they expect changes from you too. but what is this? 

future looks like an amazing diamond, a big one, and i can't afford it. 

at least not yet.






miércoles, 23 de agosto de 2017

Regre(t)samelo

Hoy lo volví a ver.

¿Cuánto tiempo ha pasado? Algo más de un año, calculo. ¿Todo ese tiempo no lo había visto aun estudiando en el mismo campus?
Es sorprendente. Una gran hazaña. Qué risa.

Aunque debo aceptar que ahora me siento como una mala persona porque me dediqué a seguirlo con la mirada cuando yo me encontraba acompañada, mientras que él iba solo. ¿No debí hacerle eso? Porque yo misma sé lo que se siente y no es bonito. Es, de hecho, muy incómodo. Te sientes disminuido en indefenso. Pero es que no lo planeé, simplemente fue pura casualidad el que nos encontráramos mientras yo reía por unas conversaciones banales pero muy cagadas de la risa con alguien más y él solo pasara solo, avergonzado y con ese mismo andar apurado.

No ha cambiado mucho, debo decir. Está casi igual, tal vez en algo cambió su cabello, con una chompa delgada color rojo y esos lentes de montura negra que lo hacen lucir como el de la catorce, el mismo del cual me enganché tanto en el año de cachimbos. Puta qué risa.

Sigue igual de lindo, igual de delgado, flaco es este flaco. Ah de estar tan solo(?)

Ahora que lo vi, de pronto siento que extraño ese 2014 con mi yo sin haber probado tantas cosas que se vienen con la juventud.

Mi 2017, hasta esta fecha ya voy llevando un récord de tonterías que he hecho, tan alejada de mi zona de confort, de esa chica sin experiencias que simplemente quiso probar algo con ese flaco de lentes que gusta de espacio, las estrellas y demás cosas que no entiendo.

Los extraño a esos dos. A los dos. A ambos la putamadre. Vuelvan y devuélvanme lo que necesito ahora, mi pasado.

Mi pasado siempre superará lo que soy. :(


martes, 25 de julio de 2017

i'm having a f u c k i n g hard time

hoy me di cuenta que no hay nada ni nadie que me mantenga en esta casa más que mi mamá.
por lo tanto, ahora que se halla lejos de viaje, no encuentro razones para estar aquí.
me siento sola y extraña estando aquí porque no es lo que solía ser cuando ella aún vivía aquí.
necesito irme de la casa, quiero viajar a la casa de allá y quedarme con todos allá. eso sería muchísimo mejor que quedarme en este lugar.
papá es una persona muy fría y mi hermano es alguien despreocupado de lo que les pasa a las personas a su alrededor.
extraño tanto llegar de la universidad, tarde por la noche y ver desde lejos a mamá esperándome en la puerta o cuando regresaba temprano por la noche y la encontraba sola haciendo sus contabilidades en el comedor y me veía por encima de sus lentes y luego sonreía. extraño verla por ahí, siempre haciendo algo, extraño el sabor de su comida y sus risas altas por algún video gracioso que le enviaban a su celular. extraño su olor y su sola presencia en la casa que la volvía un hogar.
ella tuvo que viajar y el motivo es de fuerza mayor y lo comprendo, pero ya no aguanto más. es casi un mes que se fue y siento que son los días más duros que estoy teniendo.
cuando se fue casi pierde su viaje programado y quería decirle que era una señal para que se quedara un día más. yo me quedé con ella hasta que la reprogramaron y durante esas horas más permanecí fuerte, pero cuando llamaron para abordar, comencé a sentir eso en el pecho. ¿cuándo volverá?
aguante hasta que no la vi más y al regresarme sola a casa comencé a ver borroso recién.
luego vinieron mis días difíciles. la universidad, los exámenes, calentar mi comida por mi misma, desayunar a las 7am completamente sola, comer algo frío, cenar sin cariño.
recuerdo ese día que me regresaba muy tarde a casa y le llamé a papá para que me esperase como solía hacerlo mamá, pero me contestó en mal estado y me dijo que no. esa fue la primera de otras veces más que lloré en el bus de regreso a casa. la semana pasada fue aun peor. con exámenes encima y mis malabares de atender la casa mientras papá estaba en el trabajo me estresé y nada me salía bien. exploté y lloré mucho encerrada en mi cuarto. sola sin que nadie se enterara.
y ahora me encuentro peor.
ellos se fueron por la tarde y yo los esperé. se hizo de noche y comencé a conversar con mamá por mensajería. se preocupa tanto por mí, me preguntaba si seguía sola o si ya había cenado y yo le decía que estaba esperando a papá y a mi hermano. esperé a que llegaran para cenar juntos con las mejores intenciones y ya era tarde. llamé a papá y me dijo que se hallaban en camino, que los esperara, pero cuando llegaron me dijeron que ya habían cenado. papá me dijo que ya debí haber intuido que venían cenando. eso me rompió el corazón.
tal vez se vea exagerado, pero no saben por lo que he estado pasando. he pasado de tener a la mejor persona a mi lado, la persona que más me adora en este mundo a vivir junto a un padre al cual no le importa lo que siento. un padre que no llama para saber si ya cené o si estoy preocupada de que nadie llegue aún a casa. un padre que quiere que intuya todo sin siquiera saber que su hija es la persona más sensible y frágil que puede conocer.
no le importo en absoluto.
por eso quiero irme de aquí.
porque ya no quiero más cenas con lágrimas, en soledad en mi cuarto ocultando el rostro hinchado de no poder controlar los sollozos mientras soporto un terrible dolor de cabeza producto de la preocupación vana que me hicieron pasar para que al final acabe el día llorando y empeorando más mi situación.
y porque extraño esa sensación de hogar que solo mamá le puede dar a este lugar.
la extraño a ella.
la extraño muchísimo en días así.
quiero ir donde ella está, solo eso.
por favor.



lunes, 17 de julio de 2017

6M y 9D

mi corazón duele y extraña mucho. se la pasa recordando lo que se fue y le duele.
se siente solo y herido.
extraña mucho.
por qué creciste, por qué te fuiste, por qué dejaste de ser.
perdí la cuenta de a cuántos extraño y quiero volver a ver.
me duele lo de ahora.
yo también quería subir al bus y no dejarte ir por tu cuenta.
odio lo que me mantiene aquí.
porque ahora te extraño.
y también extraño mucho.
¿cuánto extraño? ¿puedo contarlo en base a las lágrimas caídas?
extraño momentos, voces, ojos, rostros, aromas, presencias, sonidos.
extraño por nueve días, por seis meses, por diecisiete años.
extraño desde el pasado y entre sueños, hasta ahora.
te abrazo en mis sueños, pero solo veo blanco al despertar.
si vuelvo a ver lo que extraño, me pongo a llorar.
no me gusta aquí.
me siento mal.
¿por qué sigo aquí?
quiero ir detrás de lo que extraño.
no hay amor en lo que dejo.
me siento mal, nada está saliendo bien.
quiero dejar de sentirme mal.
pero extraño mucho
y ya han pasado seis meses para ti
y 9 días para ti.
no hay nada aquí.
esto no deja de extrañar.








viernes, 2 de junio de 2017

310517 Mínima y tranquila

¿alguna vez les ha pasado que las cosas de la vida los golpean tan fuerte de un momento a otro que los superan y terminan por ceder a su capricho de volverlos lo mínimo?

ese día yo me encontré en esa situación

había perdido por un breve lapso la conciencia y todo se tornó borroso, las voces como ecos y mi cuerpo, helado, pálido y pesado se me volvió una carga de pronto.

como a las 9:30am me sentí débil. pero ya no físicamente, sino emocionalmente.

me sentí sola. no pedí la ayuda de nadie pero tampoco sentía que no la necesitaba. pero a la vez quería ocuparme de esto yo sola porque así de huraña soy. o tal vez no quería agrandar más el asunto. o no. claro, solo era miedo.

miedo de quebrarme justo en el momento en que se lo esté contando a alguien. apenas podía pronunciar palabra alguna ante esos extraños. no les preocupaba. 

de pronto solo quise llorar, tanto del dolor físico como por el dolor en mi corazón. me sentí débil y pequeña, sin lugar por dónde huir. 

me dolía y no quería hablar con nadie más porque mi voz no lo soportaba. ¿por qué me estaba pasando a mí eso?

entonces me fui al baño a llorar. así como me sucedió el año pasado donde no soporté más y terminé llorando por primera vez en la facultad, ese día me tocó tener que llorar por segunda vez en la universidad. es que ya no pude soportarlo más, todo iba en mi contra y necesitaba sacar esa sensación, ese peso, ese dolor de mí. 

lloré corto, lloré débil, a solas pero en silencio, como con miedo de que alguien pueda oír mi muestra de debilidad. lloré por cinco minutos y eso fue todo.

lo saqué. solo necesitaba eso. un respiro y liberar esa carga. mi dolor físico superó lo otro y así estaba mejor.

a lo que quiero llegar es a que en ocasiones no podré evitar volverme a mi mínimo y eso no está mal. el problema es que en el momento yo no puedo entender eso y lucho contra mis lágrimas. no las quiero soltar. 

el día miércoles tuve un accidente en el transporte y me sentí tan débil. pero ese día lloré a solas, lloré callada, lloré para mí y ahí terminó. lloré de pena hacia mí misma, lloré de dolor, lloré de soledad, lloré porque me sentí como esa vez que de niña perdí de vista a mamá en medio de la multitud y solo permanecí parada en el mismo lugar... hasta que apareció. y todo volvió a ser como antes.

quince años después, sigue apareciendo. y eso es hermoso.

así fue que el miércoles esperé y apareció y todo volvió a ser como antes.

más tarde fueron las amistades y luego todo tomó su orden nuevamente en mi vida.

ya pasó.

¿llegaron a ver la película animada Inside out? el mensaje de esa película siempre lo rememoro cuando me pasan las cosas más tristes en mi día a día que terminan por atraer los momentos más agradables y en compañía. 

me siento más tranquila ahora. y si lloro es porque eso me conmueve.












domingo, 9 de abril de 2017

líneas a siete días

en siete días mas se cumplirán tres meses ya.
espero que estés bien, donde sea que estés.
yo te sigo recordando, sea que mire al cielo de noche,
sea que mire a donde solías jugar,
sea al escuchar tus canciones.
sea al preparar lo que solías gustar.
todo ha sido malo por aquí
es consolador saber que no estas aquí para ver este desastre
ni para vivir el desastre
aunque te sigo extrañando
acompáñame todos estos meses que se vienen
sean en sueños,
sean en realidades
sean en mis palabras
en mis recuerdos
porque será duro
ya lo presiento y quiero contar contigo.
te extraño mucho y no dejaré de decírtelo
creo que te he visto más de una vez en sueños no hace mucho
aparece más seguido
porque te extraño
espero que me hayas perdonado
¿lo hiciste?
mi vida es un lío
contigo aquí, no hubiese dejado que esto pasara
lo hubiese hecho mejor
mis esfuerzos tendrían nombre
¿ves cómo me haces falta?
ojalá las cosas hubiesen resultado con otro final
uno en el que deje de llorar
cada vez que alguien me menciona tu nombre
ya ni puedo soportar que me hablen de ti
porque soy débil de corazón
y siento que quiero llorar mucho
porque no estás más.
¿qué haré con mi vida?
¿podré simplemente convivir con esto...
o lo superaré algún día?
pero jamás te olvidaré
eres y serás alguien muy importante para mí
y sin ti no me sentiría bien
te extraño
quiero que me dures la vida
te quiero mucho
te volveré a escribir
te extraño de nuevo.